Atracción.-
Hace unos cuantos años atrás, solía leer sobre la ley de atracción, abundancia, cuidado de las energías, y cuidado de las relaciones que tenemos con los demás, pero no es hasta este momento, esta edad que comprendo el significado de todo aquello que solía estudiar por pura curiosidad.
La realidad es que vaya si somos capaces de atraer a nuestras vidas eso que tanto queremos si nos enfocamos en aquello realmente importante y que a veces no somos capaces de ver, si pensamos con tristeza nuestro mundo girará en torno a eso si en cambio trabajamos en sustituir esos pensamientos de angustia por sentimientos de abundancia, alegría, potividad así mismo estará nuestro alrededor. Nuestra casa no comienza en esos muros de concreto que albergan muebles, cocina, habitación sino en nuestro interior, eso que somos, eso que... pensamos.
Nuestro mundo diario no es otra cosa que una interpretación de nuestro mundo interno, una materialización de aquello que converge en nuestros pensamientos, eventualmente todo aquello que pensamos será nuestra zapata para convertirlos en cosas.
Si la concentración de nuestras energías se produce desde la decepción y el pesimismo, nuestra realidad será angustia, trabajos no deseados, quejas constantes, insatisfacción personal y en el peor de los casos frustración en cada cosa que hagamos, en cambio si nuestra fuente de accionar proviene de ver el vaso medio lleno veremos a nuestro alrededor abundancia, y en aquellas cosas simples grandes cosas por agradecer.
De igual forma pasa con aquellas 5 personas que conforman nuestro núcleo mas cercano y que de manera constante influyen en cada uno de nosotros, es decir, si las voces que escuchamos al pedir un consejo son voces cargadas de pesimismo nuestros pasos se marcaran en esa sintonía, de ahí que debemos cuidar de quien nos nutrimos para accionar, una persona frustrada emocionalmente jamás podrá llevar a nuestra mente un alimento (pensamientos) positivos por ende, marcara la frustración en cada uno lo que se traducirá en relaciones pobres, conformistas, dependientes y miserables.
Cuidemos nuestros pensamientos, nuestras amistades, nuestros amores, porque de ahí depende que tengamos abundancia en nuestros días o por el contrario nos condenemos al pesimismo, la nube gris encima de nuestra cabeza y la pobreza mas que económica mental que nos desgastara en el tiempo.
Un abrazo.
Comentarios
Publicar un comentario