Que no se pierda el hábito de hacer el bien, de disfrutar una buena plática, de valorar aquello que nos llega, y dar a los demás lo que llevamos por dentro. Que no se pierda el hábito de reír, de mantenernos cerca de aquellos que nos quieren, de quienes nos dan vida, con un hola y también una sonrisa... Que no se pierda la fe, que no se muera la ilusión que las decepciones nos sirvan para crecer y las alegrías pa compartir... Que nos quede lo bueno, que nos quede aquello que vale la pena, que demasiado prisa lleva este tren como para bajarse sin antes ajustar.... el freno.
Un fragmento de mí plasmado en letras.